Las antiguas élites mediterráneas tuvieron que demostrar su competencia y respetabilidad en los diversos ámbitos de actuación y, por ende, debieron ser líderes no solo del progreso y la innovación, como Max Weber las describió, sino también de unos complejos sistemas de comunicación. Para materializar estos aspectos, las élites antiguas deben ser ubicadas en su propio contexto cultural.
A través de una serie de artículos cuyos autores abordan los temas desde diferentes perspectivas, este volumen explora en particular tres vectores del elitismo: la comunicación del liderazgo y de las funciones propias del liderazgo; la distinción de la élite mediante estilos de vida reconocibles; las estrategias discursivas para asegurar la legitimidad de la élite.
(dirigida por el PEFSCEA).
