Charles Tilly realiza aquí una lúcida e impecable investigación sobre el problema de la desigualdad social. Al reconocer que todas las relaciones sociales acarrean desigualdades pasajeras, el autor se concentra sobre aquellas que persisten, muchas veces a lo largo de la vida y de las historias organizacionales. Obra de gran sutileza analítica, se presenta en el debate actual como una referencia obligada en los estudios sobre desigualdad social.
