Así recuerda el narrador a su padre: como un hombre que se movía entre figuras legendarias y situaciones límite.
Luis Caijide dejó sus estudios para representar a las grandes voces de los boleros y la canción latinoamericana, como el trío Los Panchos y María Martha Serra Lima. Durante un tiempo, fue la promesa de un futuro mejor, pero los errores fueron ganando terreno. Los negocios fallidos, la política ingenua, el refugio en un fanatismo religioso que solo ocultó la derrota.
En saltos que van del pasado al presente, el hijo reconstruye la caída: las mudanzas, las pérdidas, el deterioro económico, la lenta desaparición del respeto. Ahora, en una sala de hospital, tiene que decidir si el corazón de su padre debe o no seguir latiendo.
Con una prosa íntima y precisa, esta novela indaga en las ruinas de los sueños familiares, en la herida de la desilusión y en esa distancia inevitable entre lo que queremos ser y en lo que, sin darnos cuenta, terminamos convirtiéndonos.
