5

Año
2019
Páginas
177
ISBN
9789871768585
Categoría

Este libro resulta de un deseo simple e incumplido. Durante bastante tiempo quise volver a un relato escrito en los 90, en condiciones que me parecieron únicas. Pero cuanto más porfiaba el deseo de reescritura, más se perfilaba la historia como documento de trances particulares. El relato se exhibía como prueba, la experiencia como anomalía. De este modo el original adquirió una condición mentalmente definitiva y se cristalizó en su singular circunstancia.

Entonces decidí tomar Cinco como lo que había sido en un principio: una historia devocional, en parte ofrendada a unos pocos y admirados títulos. A la pregunta improbable acerca de lo que se puede hacer a partir de una ficción, añadí una respuesta: proponer una explicación. Una explicación que no explique sino que subraye los puntos de una historia inconclusa, a la manera de un bordado incompleto. Un relato no menos ficticio, pero instalado en esa zona oculta, o movediza, que es la intervención explicativa.

De ahí el deslizamiento de Cinco a 5. El número busca indicar aquello apenas aludido por medio de las letras. No se trata de la búsqueda de lo cierto, sino de una confianza en la explicación como modesta y atenta disposición comunicativa; o sea, como forma paralela a la ficción –en ocasiones muda–.

Reseñas

El Diletante

05/02/2020

En tanto pone en escena una singular experiencia subjetiva, sustentada en la percepción desregulada y la vinculación con un espacio inestable, la literatura de Chejfec requiere de un tipo de protagonista que parece estar siempre fuera de lugar: extrapolado a un territorio ajeno, oportunamente desubicado. Se adivina en la mayoría de ellos una cierta vocación de extravío, un cierto abandono de sí como condición necesaria para una búsqueda que se sustenta en la pérdida. Digamos que se disponen sin reparos a una deriva que se trama en el movimiento, en un modo de andar que propicia un modo de percibir (variable y a la vez atento a detalles minúsculos), a partir del cual se van activando múltiples conexiones, en las que destellan recuerdos, asociaciones impensadas, atisbos de reflexiones, especulaciones y demás formas de la rumia mental.

Por Marcelo Garmendia

Más de esta editorial