José Luis Ortiz Nuevo desmonta las rígidas fronteras impuestas por el purismo y reivindica un flamenco abierto, mestizo y en continua transformación. Con mirada provocadora y luminosa, muestra cómo este arte se mantiene vivo al reinventarse en cada generación, consolidándose como la expresión cultural española más universal.
La disputa entre puristas y renovadores es frecuente en todas las disciplinas científicas o artísticas, pero en pocas ocasiones alcanza tanta intensidad como en el mundo del flamenco. José Luis Ortiz Nuevo, con un título que no deja lugar a dudas sobre su posición, explora la naturaleza mestiza de un género que está vivo precisamente por resistirse a vestir la camisa de fuerza que imponen los puristas. Sin negar a los maestros, Ortiz Nuevo defiende entender el flamenco como un género que se reinventa constantemente, que se nutre de varias fuentes, que está vivo precisamente porque se va matando poco a poco para ofrecer algo nuevo cada vez. Se trata de una visión provocadora y luminosa que augura larga vida a nuestro estilo musical más exportado.
