En El fantasma material, Gilberto Pérez apela a su amor eterno por las películas y a su trabajo como académico para escribir un estudio vital, inquisitivo y de gran envergadura sobre las películas y los cineastas y la naturaleza formal del arte. Para Pérez, el cine es complejo y extremadamente contradictorio, se parece a la vida real y a los sueños, es una combinación peculiar de realidad e imaginación. “Las imágenes de la pantalla”, escribe, “conservan algo del mundo, algo material y, no obstante, es algo transferido, transformado en otro mundo: el fantasma material”.
