El himno –canto en honor a los dioses– nos resulta tan ajeno que olvidamos que durante siglos fue la forma poética por excelencia. Este libro revela el vínculo secreto que relacionó el himno con la filosofía occidental desde sus orígenes. Su rigurosa investigación trasciende barreras entre disciplinas y demuestra que Aristóteles o el propio Sócrates compusieron himnos pues, junto con el lamento, es el lugar donde se alcanza la experiencia primordial del ser hablante.
Revista Otra Parte
27/08/2026
En el libro IV de su Metafísica, Aristóteles sostiene que el verbo ser se dice de muchas maneras, y de esa posibilidad deriva sus célebres categorías. Algo puede ser al modo de la sustancia o del accidente, como potencia o en acto, como verdad o falsedad. Sin embargo, entre todos esos usos, uno es el principal y permite que los demás, precisamente, sean: cuando refiere la sustancia y la esenc...
Por Gustavo Toba
