Un buen día, Ovidie dijo basta. Y decidió dejar de acostarse con hombres. Comenzaba así una huelga de sexo que, en el momento de escribir el presente libro, duraba ya cuatro años.
Ovidie, una de las figuras más emblemáticas y polémicas del feminismo en Francia, nos sacude aquí con «un grito liberador cuyo aluvión de palabras se dirige a la catarsis, un aullido de rabia que aspira a hacerte reflexionar».
