La ley de Heisenberg

ISBN
9786316558244
Categoría
País

Detrás de todos los libros que leyó en su vida Ida Vitale hay una niña encandilada por la abundancia de autores que poblaron una vez la biblioteca familiar. Pero la lectura no está hecha tan solo de tramas, sino del misterio de un poema repetido sin entender durante años, que desató con el tiempo la pasión de la lengua en la poesía. Este libro enseña a leer sin prejuicios, a dejarse llevar por la imaginación palpando los libros hasta dejarlos impresos para siempre en la memoria sensorial. Porque La ley de Heisenberg no es solo un repaso de lecturas que la autora viene realizando desde hace décadas, sino la revelación de una poética que liga el principio de incertidumbre con la literatura y con la vida.

Reseñas

Revista Otra Parte

31/07/2025

La ley de Heisenberg titula su libro de ensayos Ida Vitale. Regida entonces por el principio de incertidumbre, hilvana en este libro una serie de reflexiones, breves y punzantes, sobre una vida dedicada a la lectura y la escritura. Ahí Vitale juega al ensayo crítico, y se arriesga. Porque si la escritura crítica es una incertidumbre, si puede haber diversas lecturas para un mismo texto o autor,...

Por Anahí Mallol

La Agenda

22/07/2025

"La ley de Heisenberg", de Ida Vitale, es un libro para quienes quieran comprender –o reforzar– la pasión por la literatura y su poder transformador, para quienes quieran salir del adormecimiento y volver a pensar en lo que una vez fue importante.

Por Agustina Del Vigo

El Diletante

16/07/2025

En la selección dentro de la cual se publica La ley de Heisenberg suele haber memorias de lectores, con cierto sesgo autobiográfico que responde a la pregunta: ¿cómo llegué a ser el lector que soy? También en el libro de Ida Vitale, en sus primeros capítulos, aparece esa intención, se cuenta el origen del interés por los libros, los idiomas familiares, la legendaria migración italiana de un ancestro intelectual. En un principio, se cuenta entonces una fascinación, la entrega del tiempo a esa suspensión mágica de los días que pueden suscitar novelas, las aventuras, las propiedades mitológicas de las grandes narraciones. De algunas lecturas demasiado juveniles, y aun infantiles, se puede abjurar, como no duda en hacerlo Vitale con el sentimentalismo moralizante de Corazón, de un italiano que se imponía a los niños de entonces, pero también se guarda una extraña fidelidad al encanto de estar leyendo, a la curiosidad, a la aceptación de toda rareza. La misma edad de las novelas de aventuras pertenece, por ejemplo, al Quijote, que es una travesía del idioma y el aprendizaje de otro mundo retórico, sin hablar de la ironía que convierte a esa novela en la primera y en la sátira de todas las novelas.

Por Silvio Mattoni

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