En este libro, no es el monstruo el que se apodera de la vida del narrador. Al contrario, el narrador lo apadrina y le da un destino, mientras el autor de estos ensayos analiza este fenómeno: un cuerpo rioplatense con cinco cabezas: Arlt, Ferreyra, Levrero, Aira y Wernicke.
Está claro entonces que la intención no es formal, la intención es la escritura misma. Luego, el lector en la dimensión del acto. Ese es el verdadero milagro, la cura para una literatura que busca su contemporaneidad, su vara conceptual, la orilla que reúna, de una vez por todas, la voz y la mirada.
