El concepto de mímesis es central en la historia de la estética, y ha vuelto a cobrar especial relieve en algunos debates contemporáneos acerca del estatuto de las imágenes. Desde el libro X de la República de Platón, el problema de la imitación –o, en su variante moderna, de la representación- de lo real, entraña la importante cuestión de qué significa imitar, qué tipo de realidad es la que se va a imitar, de qué manera se va a imitar, y qué consecuencias traen aparejadas estas decisiones en los litigiosos escenarios de la vida en común.
En la obra de Pier Paolo Pasolini, este problema también desvela, y de manera capital, los aspectos éticos y políticos que lo han atravesado a lo largo de su historia. Con una especial modulación: la que asume la práctica artística cuando se propone hacer aparecer mundos culturales populares que tradicionalmente no han aparecido representados, o que han aparecido representados sin dignidad, o que se hallan amenazados de desaparecer por completo; cuando se propone, en fin, a la representación como una forma de redención.
