Tres lindas cubanas

Páginas
137
ISBN
9789878962030
Categoría

Poeta, dramaturga, crítica teatral cubana residente en Buenos Aires. Ha preparado la antología Siete poetas cubanas, de próxima aparición por Buenos Aires Poetry. Es autora de Arpegio (2019), El trajecito rosa (2018), Régimen de afectos (2015), Manualidades (2012, Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén y Premio de la Crítica Literaria en Cuba), entre otros libros de poesía; Chesterfield sofá capitoné (2016) y Desdramatizándome. Cuatro poemas para el teatro (2009, 2012, Premio de la Crítica Literaria), que incluye varios de sus materiales escénicos. Su relato “¿Por qué hablamos de amor siempre?” obtuvo el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar. Creó y condujo entre 2013 y 2019 el ciclo Dramaturgias posibles, del que preparó para el Instituto Nacional del Teatro sendos Cuadernos de Picadero.

Un libro como un ajuste de cuentas. En hilaridad, en urgencia, en sobresalto. Un libro compuesto por oraciones para una peregrinación. Ese desplazamiento de expatriados o exiliados. Andando con prácticas de azote, de flagelación. Una especie de fervor, el libro, cumpliendo las estaciones de la cruz, la vía dolorosa. Un camino donde la autora realiza su ejercicio de inclemencia. Tres. La palabra, la madre, la isla. Tres. El hijo, el espíritu, santo. Tres cubanas, tres estaciones. Nara Mansur Cao busca en su incontinencia una palabra como norma indulgente, no frente al verbo escribir, sino frente a aquello material, salido, público (tres): el libro. Busca una voz que se salve de la explosión, de la masacre, del desenterramiento. La apuesta de Tres lindas cubanas, su originalidad, radica en aquello que todo el poema niega “estas no son cubanas / estas no son palabras”. No la pasión por la letra, sino una veneración al Libro. Nara Mansur Cao se inclina y se revuelve hasta vaciarse. Así concibe la desazón, la revolución de confiscar ese bien (la palabra) para ponerla al servicio público. Publicar.

Reseñas

Revista Otra Parte

20/07/2023

Este libro está compuesto como un ejercicio coral, móvil, como si las frases, citas, con o sin comillas, los estribillos, formaran una coreografía. Las repeticiones se juegan a la diferencia en esas apariciones en contextos desplazados, cuyo enunciador se desconoce. También los lugares se superponen, y es tanto Cuba, como el Cabo de Hornos o la Isla de los Estados. También las locuciones y...

Por Anahí Mallol

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