El Diletante
22/01/2025
¿Cuál es la condición mínima para que un poema sea considerado narrativo? Trincheta de Juan Rocchi parece esforzarse por no salirse de ese mínimo y, aún más, jugarle en contra. Así, en este largo poema fragmentado no hay argumento pero sí personajes a la deriva en una ciudad hostil. Los jóvenes, o casi, que componen el “microgrupo” rebotan por diversos ámbitos, maquinan obsesivamente y consumen todos los bienes que definen a una generación y a una clase: hay versos que cifran el absurdo de un pedido de comida por apps, viajes en Uber, vino y fiestas. Son esos consumos los que permiten enmarcar los sucesos en la vaga coordenada del presente. Los personajes, borrosos e inestables (los nombres mutan y se propicia deliberadamente la confusión), se definen menos por sus acciones que por el modo en que se relacionan con el entorno, dado este al nivel de la percepción. Dicho de otro modo, muchas veces la acción (imposibilitada la praxis política) se reduce a la percepción. No a la mera contemplación porque el registro de la realidad detona una serie de planificaciones, teorías conspirativas y lecturas paranoicas del presente. Como diseñados por la filósofa Silvia Schwarzbôck, estos personajes vibran aún, pese a la época, con la idea de una vida de izquierda; también como propone ella, se trata de un juicio estético: son sujetos con los sentidos desbordados. Pero no pueden escapar a la época alienante, y no pasan del gesto.
Por Nicolás Ricci
