Los siete cuentos reunidos en este libro abarcan 25 años de escritura y revelan dos etapas bien diferenciadas. Los primeros están marcados por la muerte, por la tragedia. Esa marca torna en festiva, irónica a medida que se avanza en la lectura.
A sus personajes no los une el amor, ni el espanto; los une el lenguaje, la palabra, la forma en que se cuenta la historia.
