Una mujer pierde a su hijo adolescente en un accidente ferroviario y desde esa tragedia despliega en primera persona el delicado tejido que une su historia familiar a las vías del tren. Con destreza, humor y sin solemnidad, Ana López reconstruye las voces de su propio linaje, unido sensible pero poderosamente a las calles, los pueblos de provincia, las anécdotas familiares que terminan en otras pérdidas, quizás menos trágicas pero igual de inspiradoras. En Vías de extinción, su primera novela, la autora hilvana un texto con las herramientas de la memoria y el tesoro que la literatura tiene guardado para quienes no se resignan a la crudeza de los duelos: un ámbito donde se cruzan las historias que nos dan identidad, perfume de infancia y la certeza de que los seres queridos viven en nuestros relatos.
Revista Otra Parte
09/11/2023
Una vía es un medio de comunicación y un camino. Ana López tituló su novela Vías de extinción como si anunciara allí un tránsito hacia la muerte. “No hay palabra en español para la orfandad de hijo. Una lengua deficiente”, dice la madre que, a partir de una escena ausente, la de la muerte de su hijo en las vías del tren, construye el relato que leemos. Pero una vía también puede se...
Por Pablo Potenza
