Lejos de la aritmética del reloj, el tiempo humano es una vivencia íntima. En Horario, bitácora en verso de un día cualquiera, Giselle Aronson muestra que el tiempo es una experiencia flexible que se mueve en todos los planos: hay horas del futuro y horas del pasado; ratos de lo posible, de lo probable, de lo que nunca será; instantes como andar siglos con llagas en los pies e instantes de estrella fugaz. Un poemario que revela la verdadera medida del tiempo.
