En sus relatos, Víctor Soleño cuenta las costumbres de Metileo donde creció, las andanzas estudiantiles en las escuelas donde se formó y también enuncia las dificultades que imponían la distancia y el aislamiento en los establecimientos donde se desempeñó laboralmente, la manera de superarlas y sus ingeniosos inventos.
Vale la pena conocer los entretenidos recuerdos del “pampeano inquieto”, como él se define, a través de la lectura de este libro ilustrado con numerosas fotografías.
