Enero es una editorial que se define como una comarca joven, donde la tierra fue abonada por la experiencia de distintos caminos literarios y que espera sembrar frutas de verano: refrescantes, de colores vibrantes y, sobre todo, abundantes en agua, uno de los elementos de los que ningún ser puede prescindir.
Quienes la integran aman la lectura atravesada por la escritura. Su meta es cosechar objetos preciosos y desbrozar, entre el palabrerío, la palabra diamante, para llevarla a los lectores y plantarla entre sus manos como una sandía en enero. Hace libros nuevos para nuevos tiempos y busca construir puentes que encuentren a escritores con lectores reales, lejos de la rigidez de las estructuras de distribución tradicionales.
